martes, 27 de diciembre de 2011

"Un año después"

   Para una gran mayoría un 28 de diciembre es el día de las inocentadas, una excusa más para reirse de la vida o a costa de los demás. Para mí, desde hace un año, es el día que terminó una aventura periodística sin precedentes: fue el final de CNN+. Dicho así esto, puede resultar un tanto apocalíptico. Hoy, desde esa distancia de 365 días después, quizás no tanto, pero entonces puedo aseguraros que para muchos fue un auténtico drama.

   Se acababa aquella forma de hacer periodismo en directo, de contar historias a cualquier hora del día, de una información en tiempo real que se cubría como fuera, hasta sin imágenes, con aquellos geniales beepers o conexiones telefónicas prácticamente inventadas, de nuestros pocos y fructíferos delegados o corresponsales, que eran una gran ventana abierta al exterior de nuestra redacción. Una redacción que lo abarcaba todo, sin ser experta en nada, que al final de sus días hasta analizaba la actualidad, la contextualizaba y ponía en valor para su mejor comprensión.

   Detrás de todo aquel entramado periodístico había un magnífico equipo de profesionales de la imagen, de cámaras, montadores, realizadores, técnicos de sonido, de continuidad, de la móvil, (sólo teníamos una), de ingesta, de autopromos, tráfico, de iluminación, de grafismo y  productores de asignaciones, que cuidaban cada detalle para que pareciéramos una tele de primera, a pesar de no tener nunca un duro para poder disponer de más facilidades a la hora de realizar nuestro trabajo: informar.

    Eso es lo que hizo CNN+ durante casi doce años, contar mucho más que noticias. Cuando la última rueda dio paso a un reality en directo, puse en marcha este blog que finalmente dio título a un libro donde se recoge lo que fue el canal y cómo trabajamos allí. Creo que lo importante es eso, su legado,  y no quién ocupó su espacio en la parrilla de programación.


   En este año me han preguntado en repetidas ocasiones por qué CNN+ no era rentable, y siempre digo que yo apenas entiendo de números, pero lo que si tengo muy claro, es que muchos de los que allí trabajaban, no sólo periodistas o técnicos, también documentalistas, secretarias, conductores, maquillaje, peluquería y estilismo lo eran, sin duda y con creces. Os lo aseguro. Cualquiera que en esos doce años pasara por allí puede confirmarlo: lo dábamos todo y hacíamos un buen trabajo por un canal que muchos habíamos parido, criado y cuidado desde su más tierna infancia, y que en su adolescencia nos lo arrebataron sin previo aviso.

    Todo esto puede parecer idílico, pero no es así, al margen de la dedicación, sufrimos mucho para mantener el producto a flote, pero a menudo lo decíamos, parecía que siempre las cosas salían aún a costa de esas carencias, técnicas, humanas, de medios en general. Quizás debíamos de haber exigido más para poder hacer nuestro trabajo, porque al final, esto es un negocio y de gestas humanas, las empresas no entienden. El caso es que lo hecho, hecho está y de nada sirve ni lamentarse, ni mirar atrás, salvo para hacerlo con la cabeza bien alta: porque fue imposible ser más profesionales y porque ahora toca aprender de aquello.

   Mi recuerdo en este primer aniversario del cierre es para aquellas sonrisas y grandes momentos de muchos buenos días de los inocentes donde nos reíamos de nosotros mismos.   Y es que CNN+ será siempre mucho más que un canal de noticias, y  quienes algún día formaron parte de él, sin duda, también.


Os recomiendo este documento gráfico y algunos otros :



CNN+ regresa por un día en la edición XVII de Café&Periodismo


Presentación del libro de CNN+


Mensajes de Francisco Basterra y Antonio San José

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por tu trabajo Esther, y por mantener viva la memoria de ese canal que fue más que un medio de comunicación.